Esmaltado a la ceniza
El vidriado a la ceniza es una técnica de vidriado cerámico en la que se utiliza ceniza de madera como componente principal del esmalte. Este método ha sido ampliamente empleado en la cerámica de Asia Oriental y desempeñó un papel importante en el desarrollo de la alfarería tradicional japonesa.
La ceniza de madera contiene minerales como calcio, potasio y sílice que pueden fundirse a altas temperaturas para formar una superficie vítrea en las vasijas de cerámica. Los ceramistas pueden preparar esmaltes de ceniza recolectando ceniza de madera quemada, lavándola y tamizándola, y mezclándola con arcilla u otros ingredientes para esmaltes antes de aplicarla a la pieza cerámica.
En los hornos de leña, el vidriado por ceniza también puede producirse de forma natural. Durante los ciclos de cocción prolongados, la ceniza transportada por las llamas se deposita sobre las superficies de las piezas cerámicas. Cuando el horno alcanza altas temperaturas, esta ceniza se funde y forma depósitos de vidriado natural. Estos efectos son especialmente característicos de los métodos de cocción tradicionales, como la cocción con leña, y en particular de los hornos *anagama*.
Ash glazes often produce soft green, brown, or amber tones and can create textured or flowing surfaces depending on how the glaze melts during firing. The results are influenced by many factors, including the composition of the ash, the firing temperature, and the position of the pottery inside the kiln.
Ash glazing has historically been associated with several Japanese ceramic traditions, including Shigaraki ware, Iga ware, Tamba ware, and certain wood-fired works related to Bizen ware.